Mi hoja de ruta para 2017

Comencé este año todavía en el fructífero retiro de Corrubedo, en las Rías Baixas, donde pude concentrarme en mi novela durante el pasado otoño y desde donde puse también en marcha mi Cuaderno de dunas. Hago balance en Barcelona de este primer mes y medio de escritura, y veo que esos diarios me han traído ya un buen puñado de lectores y aliados, además de cierta disciplina en un género que no había explorado antes. A lo largo de todo 2017 mantendré las entregas del cuaderno, que compaginaré con varias publicaciones y experiencias que harán de este año, sin duda, el más fértil en letras desde que, hace ahora una década, empecé mi recorrido en los oficios del libro.

El próximo otoño, y de la mano del sello coruñés Ediciones del Viento, que ya publicó en 2013 mi libro de relatos Agua dura, llegará por fin a las librerías españolas mi primera novela. Se trata de una historia ambientada en los años 50 y 60 a ambos lados del Telón de Acero y con la que, a través de la Guerra Fría como pretexto y la ficción como vehículo, reflexiono sobre nuestro presente, sobre cierta idea de Europa a la deriva y también sobre la identidad, la memoria colectiva y la libertad individual, entre otros temas. La novela surgió durante mi estancia en Praga, Viena y Budapest en el otoño de 2015 y, cuando llegue a los lectores, habré trabajado en ella a lo largo de un año y medio.

En la próxima Feria del Libro de Madrid volveré a hacerme cargo una vez más de la caseta de la editorial Atalanta (n.º 261). Luego permaneceré en España hasta finales de junio y después, si nada lo impide, cumpliré un doble sueño de adolescencia: gracias a la hospitalidad de varias amistades en el país, viajaré durante los tres meses de verano por el Nordeste y buena parte del Medio Oeste de los Estados Unidos (ver From the Big Apple to the Great Lakes). Y lo haré con un nuevo cuaderno en blanco en mi mochila, pues a partir de mis impresiones sobre la sociedad estadounidense actual escribiré un libro de viajes que se ha comprometido a publicar en 2018 la editorial madrileña La Línea del Horizonte, especializada en el género, y con la que ya tenemos otro proyecto entre manos en torno a mi experiencia en Budapest.


Después, en el segundo semestre de 2018, publicaré mi primer ensayo, un texto muy personal, meditado y expuesto sobre narrativa contemporánea y sobre el arte mismo de narrar que he ido madurando desde hace tiempo y que formará parte del catálogo de la veterana Sílex, otra editorial de Madrid con la que también me enorgullece trabajar.

A lo largo de este año, y además de impartir algunos talleres de escritura y seguir con diversas tareas editoriales, llegarán más publicaciones, como un relato y un texto de no ficción en dos importantes antologías que verán la luz en México. Y continuaré trabajando en otros proyectos a largo plazo sobre los que no puedo avanzar mucho todavía. En resumen, y si no hay demasiados imprevistos de última hora, 2017 y 2018 serán cruciales para mí como escritor y como nómada, por lo que, sin más, me apetecía compartir las buenas noticias con quienes puedan llegar a leer esta página y, quizá, alegrarse conmigo.